sábado, 25 de julio de 2015

[Extracto-motos] Martha Ferrás.

(...) Mía colocó la moto en posición de salida, junto a cuatro corredores más. Se situó quedando dos entre Steel, su mayor rival y ella. No dejaban de mirarse, a pesar de que tenían el casco de protección y era de noche se sabían ahí, conectando sus miradas. Todos animaban a los suyos, un ¡Vamos Nena! Una voz conocida, era por ella… era Alex.

De pronto el silencio se hizo en su cabeza, miró hacia adelante visualizando su meta enfocando su objetivo. La pista improvisada se convirtió en un túnel, agudizó su vista y solo vio nítido su vía de escape, el resto distorsionado, no importaba. Se aceleró su ritmo cardíaco, se incrementó la presión sanguínea, su pupila comenzó a dilatarse cuando se escuchó la señal.

Los motores tronaron, salieron disparados cada uno intentando ser el primero. Mía hacía que la aguja del velocímetro acariciara todo el tiempo la derecha de la circunferencia. Atravesaron toda la séptima avenida, haciendo un espectáculo impresionante se dirigieron hasta el puerto. Allí un hombre fornido y de rostro tosco sostenía una bolsa. En su interior contenía el plus añadido a la carrera, joyas robadas.

Tendrían que atravesar la ciudad esquivando a la policía y no permitir que los siguiera hasta donde se encontraban todos reunidos. Cada moto estaba controlado por un rastreador sofisticado de GPS y nadie sería tan tonto para buscarse de enemigo a la peor banda del este huyendo con aquella bolsa. Steel fue el primero en llegar, aunque todo el recorrido de ida estuvo reñido entre ellos dos ya que habían tomado distancia del resto desde el principio.

Él no jugaba limpio pero había perdido contra ella en la carrera anterior esta era la revancha que él pidió y estaba de mal humor porque había escuchado los rumores que a pesar de su ruindad, Mía le ganó, pero ella sabía jugar en ese terreno. Se intentaron accidentar uno al otro, Mía logró equilibrar mientras que en una oportunidad antes de entrar en curva le dio una patada y logró derribarlo. Esta vez acordaron como pacto privado entre dos que no siguen las normas… hacer una carrera limpia, que ganara el mejor.

Steel tenía la bolsa en una mano, que por dos segundos de adelanto no estaba en poder de Mía… aunque se había dado así no estaba todo perdido… ganaba quien entregara la bolsa en el punto de partida. Así que ella solo tenía las cosas un poco más difíciles, se acercó a él como tantas otras veces solo que esta vez giró su cuerpo hacia la izquierda en un rápido movimiento le arrebató la bolsa cuando intentaba colocársela en un hombro ¡Mala idea! No era una bolsa cómoda de llevar en esas circunstancias.

Se había introducido antes de salir su chaqueta dentro del pantalón uniendo ambas piezas por una cremallera interna. Lo había diseñado ella misma con el propósito que le protegiera la piel del roce con el asfalto en caso de caída. Se abrió la parte del pecho e introdujo la bolsa dentro volviéndola a cerrar hasta el cuello… Aceleró dejando atrás dos patrullas que ni se inmutaron ya que a la velocidad que marcaba el radal a aquella moto era impresionante y al tener la matrícula trucada no salían los códigos de rastreo.


Llegaron casi al unísono siendo Mía la que aventajó los segundos del triunfo. Aparcó su moto… abrió su chaqueta con sensualidad muy despacio y levantó los brazos en señal de vitoria. Entregó la bolsa y se giró siguiendo la dirección de las miradas que se dirigían a un punto detrás de ella. (...)


viernes, 24 de julio de 2015

VISTA AL MAR [Extracto] Martha Ferrás.

(...) Solo introducir la llave supo Carlos que aquella noche iba a ser complicada, inspiró profundo y entró. Pero la realidad superó la idea que se había formado. No necesitaba de las velas, a pesar de sus preocupaciones sus pantalones comenzaban a sentir vida propia dentro de ellos… Sabía de sobra que aquella mujer podía llegar a ser muy creativa porque le encantaba romper rutinas y convencionalismos… pero aquello en aquel momento, no lo deseaba en lo más mínimo. 

Con soltura y muy resuelta creó el ambiente. Le desconcertó en un principio la frialdad que desprendía y a la que para nada estaba acostumbrada a recibir. Hizo caso omiso y continuó con su juego de seducción hasta lograr que su cremallera estuviera a punto de explotar y le resultara más que difícil llegados a este punto, realmente imposible ocultar su erección…

Tirados en la cama, desnudos, desahogados y afortunadamente para los dos con las luces apagadas. Habían tenido el sexo de casados, del que ambos se reían no mucho tiempo atrás. Ocultos en sus mundos, ambos fueron traicionados por lágrimas silenciosas, amargas. Fingieron dormir sin decirse más que buenas noches.

Shila no pudo dormir en toda la madrugada así que se vistió y fue a hacer su carrera matutina. Práctica que había abandonado desde que había llegado a ese país. Hábito que adquirió para suplir la falta de sexo, cosa que al parecer había vuelto. Sólo que esta vez más dolorosa, tenía en su cama al hombre que amaba y por alguna razón que no alcanzaba a entender, lo estaba perdiendo de su vida.

Era muy temprano, recién amanecía. Corría, atravesaba parques, solo escuchaba sus pisadas contra el asfalto, sentía el fresco en sus mejillas pero este no era suficiente para secarlas de tantas lágrimas que agolpaban al salir. Tomaba aire, quería alejarse, huir… no conseguía obtener respuestas a las preguntas que se formulaba. Pero volvía una y otra vez la imagen fría e impávida de la noche anterior encogiéndose tanto su pecho que se obligó a parar y ya no pudo detenerse,  el llanto salió como si fuera una niña pequeña a la que le hubieran negado lo más preciado del mundo.


¿Dónde comienza y dónde termina realmente un sueño? ¿Es visible esa difusa línea que delimita la felicidad de su inexistencia? ¿Cuándo saber que es tiempo de luchar y cuándo de partir? Demasiadas incógnitas y ninguna solución. (...)


Mariposa Desnuda [Extracto PIEZAS DE UN PUZLE] Martha Ferrás.

PIEZAS DE UN PUZLE

(...) Mía se marchó a su trabajo, si es que aún lo conservaba. Quedaba cerca de su casa así que echó a correr, tenía que sacar la rabia que sentía, golpear a Diablo no la habían relajado, se sentía humillada, era solo sexo pero exigía lealtad como en todos los aspectos de su vida-.

Entró por el pub ya abarrotado de gente. La música a tope, la gente bailando y bebiendo. Intentaba abrirse paso hasta llegar a la barra-.

-Hola Mía… ¿El apocalipsis comenzó y te pilló de camino o qué? Llegas tarde-.

-Lo siento Santos… tuve que solucionar un asunto.

-¿Está saldado o me traerá problemas más tarde?

-Está solucionado y ya sabes que yo me ocupo de mis cosas, por mí no te malearán el ambiente. Voy a ponerme a trabajar, sino me vendrás con que tampoco trabajo ni rindo en mi horario.

-Ya veo lo sumisa que eres pidiendo disculpas… si no fuera por Alex ya no tendrías trabajo, dio la cara por ti… ¡Por Dios Mía! Siempre te estás saltando mis reglas, no voy a permitirte una más, la próxima que hagas de las tuyas te vas a la calle y esta vez lo arrastrarás a él también. 

Amanda y Sebastian aparcaron en el LIBELULA, era el centro de moda de aquella zona, con un entorno que seguro que pasaban de todo menos desapercibidos, pero al menos la tenía para él solo, sin los habituales moscardones.


 -¿Qué deseas beber?

-Un Château Lafite está bien, gracias. –Sebastian se quedó con una sonrisa medio torcida, va un club nocturno por allí y pide uno de los vinos más caros del mundo, aquella niña consentida era de revista-.

-Veré si tienen de eso aquí… -Amanda captó la indirecta-.

-Espera… mejor sería un San Francisco sin alcohol-.

-Bien, mejor elección.

Sebastian se dirigió a la barra donde pidió sus bebidas y mientras lo hacía captó su interés una huracanada mujer. Se movía como el viento y aunque carecía de delicadeza, había algo en ella que le atraía.

De todos los antros fuera de la alta sociedad tuvieron que elegir aquel. Donde estaba Mía, su mundo, su vida… Estar en el mismo espacio tiempo se había convertido en un sueño… del que cada mañana terminaba despertando.

Mientras en la mesa donde esperaba Amanda, ya estaba en problemas, ocasionándolos involuntariamente. Alex observaba la escena desde arriba y solo parecía que le hablaban, no obstante comenzó a caminar hacia ellos esperando que no se sobrepasaran, debía al menos esa noche mantener la mayor calma del mundo, su trabajo estaba en juego. (...)



(...) -¿Mía… Alex? –Los ojos de Amanda se inundaron en lágrimas –Ellos se giraron al escuchar sus nombres y fueron los segundos más esperados por años, con los que se soñaba cada momento… a los tres los envolvía un magnetismo único, se cerraron en un círculo que solo ellos conocía, la fuerza atrayente, la energía palpable era sublime.

Las dos hermanas se abrazaron, no dijeron nada, las palabras sobraban. Alex se unió al abrazo pasando un brazo por cada espalda de sus amigas. Intentó apretar fuerte para calmar los temblores del encuentro, pero ¿Cómo podría sosegar lo que él mismo padecía?

Todo ocurría bajo la conmocionada presencia de Sebastián. No entendía nada desde el principio ¿Aquella hechicera mujer golpeando en una pelea dispareja como si fuera una profesional en líos? Aquel fornido joven con aspecto de macarra ¿Qué hacían abrazándose los tres? ¿Por qué una niña mimada estaba en medio de un encuentro tan emotivo con individuos que nada tenían que ver con ella? No le cuadraba ninguna pieza de aquel puzle. (...) 

Mariposa Desnuda [Extracto] Martha Ferrás.

ADRENALINA

(...) Mía se miró en el espejo, ya lista. Como joya solo usaba una fina cadena de oro, sosteniendo lo que parecía la delicada ala de una mariposa… era su tesoro más valioso. Sostuvo su colgante entre sus manos con fuerza mientras cerraba los ojos, un hilo de dolor le atravesó el pecho. Subió a su moto y se empezó a activar la adrenalina que sentía siempre que se dirigía a ese sitio.

Alex la esperaba recostado a la suya en el lugar acordado. Él era su mejor amigo, su cómplice… Estuvieron juntos en el orfanato donde fue acogida tras la muerte de sus padres en un espantoso accidente de coches. Él no conoció a sus progenitores, simplemente fue abandonado al nacer en aquel oscuro y frío lugar, que aunque les proporcionó un hogar provisional, era carente de amor y calidez. Ambos fueron adoptados casi al mismo tiempo y por suerte acudieron al mismo colegio por la cercanía de sus nuevos tutores. Se cuidaron mutuamente y se fue creando un lazo de amor muy fuerte entre ambos… Una conexión que solo dos almas rotas comprendían y aceptaban tal y como eran.  

-Llegas tarde preciosa –Con su particular saludo chocando los puños cerrados Alex la miró divertido – ¿Quieres que se distraigan mirándote para darte ventajas sobre ellos?

Mía colocó la moto en posición de salida, junto a cuatro corredores más. Se situó quedando dos entre Steel, su mayor rival y ella. No dejaban de mirarse, a pesar de que tenían el casco de protección y era de noche se sabían ahí, conectando sus miradas. Todos animaban a los suyos, un ¡Vamos Nena! Una voz conocida, era por ella… era Alex. 

Steel no jugaba limpio pero había perdido contra ella en la carrera anterior esta era la revancha que él pidió y estaba de mal humor porque había escuchado los rumores que a pesar de su ruindad, Mía le ganó, pero ella sabía jugar en ese terreno. Se intentaron accidentar uno al otro, Mía logró equilibrar mientras que en una oportunidad antes de entrar en curva le dio una patada y logró derribarlo. Esta vez acordaron como pacto privado entre dos que no siguen las normas… hacer una carrera limpia, que ganara el mejor. 

Llegaron casi al unísono siendo Mía la que aventajó los segundos del triunfo. Aparcó su moto… abrió su chaqueta con sensualidad muy despacio y levantó los brazos en señal de vitoria. Entregó la bolsa y se giró siguiendo la dirección de las miradas que se dirigían a un punto detrás de ella.

-Ha sido un honor ganarte en carrera limpia… me pusiste a prueba y me hiciste dar lo mejor de mí. Eres muy bueno, solo que ahora puedo decir que… ¡Soy mejor! –Con su característica soberbia y una sonrisa de picardía se alejó hasta donde estaba Alex que la esperaba para darle un gran abrazo. Fue con Diablo circulando aun la adrenalina en las venas y le atrapó su lengua en un apasionado beso de tornillo. Quedó rodeada de sus amigos de la calle y su triunfo-. (...)



(...) Amanda estaba junto a la baranda del yate, inspirando el olor a mar, llenándose de su energía, su poder. La brisa jugaba con su pelo, era una deidad a la vista… su mente vagaba muy lejos de allí, estaba en un lugar sucio, mugriento y oscuro, pero con la persona que nunca la dejaron pasar miedo, con su presencia se sentía en el paraíso por mucho dolor que sintiera. Cerró los ojos y se acarició su muñeca izquierda.

-¿Se puede saber a qué matices te refieres? –Sebastian que acechaba el momento que estuviera sola aprovechó para acercársele.

-Sigo sin estar de acuerdo en la forma que planteas ese proyecto. Creo que nos causarás pérdidas millonarias si fracasas…

-¿Entonces cuando me dijiste que…?

-Cuando te dije que tendrías mi apoyo si mi padre así lo quería, es porque lo tendrás, no porque crea en él.

-¿Por qué eres tan dura conmigo? ¿Qué no sea el tipo de proyecto que te gusta a ti no significa que no sea bueno?

-No estés a la defensiva, tienes mi voto en la junta. No soy dura contigo, simplemente te muestras siempre demasiado serio, recto. No me malinterpretes, me gustan las personas correctas… pero tú pareces enfadado todo el tiempo y no me refiero a tu vida privada, en la oficina lo eres. Eso lo transmites a la hora de hacer tu trabajo, te fijas solo en los números y no miras el alma que hay detrás de cada proyecto, cada ilusión pendiente de tu decisión. 

-¿Quieres que te pinte gracia también? ¿Qué te adule?

-Perdona, pero contigo es imposible hablar. –Se marchó y lo dejó plantado como un imbécil, porque eso era lo que había sido. Ella le habló desde el corazón, con dulzura y sinceridad. Pero Sebastian tenía metido en la cabeza que Amanda era una engreída hijita de papá. Josua interceptó a su novia que entraba con el rostro taciturno.

-¿Estás aburrida?

-La verdad es que me apetece que termine ya esta fiesta y pasemos tiempo a solas. Contigo es todo tan fácil…

-Pero debemos ser educados y quedarnos, al menos un poco más mi amor. –Amanda lo miró con tristeza en los ojos.

-Tienes razón… Es nuestro mundo. 

Un mundo de dogmatismo, no seguirlo sería un suicidio social, un imposible. Ese cerrado y exclusivo círculo era competitivo, exigente y podía resultar claustrofóbico pero cuando se crece en él, te adaptas, te va consumiendo tu propia esencia, se te va adentrando por las venas, hasta que simplemente es parte de ti, de tu andar y de tu propia visión del mundo.(...) 

miércoles, 22 de julio de 2015

Siempre te vi [Extracto] Martha Ferrás.

(...) Danna acompañando a Samuel en el Hospital, no paraba de dar vueltas en su mente ¿Qué sería de él ahora? ¿Lo volvería a ver? Ella sabía que no todos los que acudían al comedor social estaban en paro, muchos tenían trabajos esporádicos, mal pagado y muchos con familia que mantener ¿Cuál sería la situación real de aquel ser enigmático? Se arriesgó a romper una de sus reglas "Nunca hacer preguntas personales" pero cada segundo que pasaba al lado de aquel hombre se acrecentaba su necesidad de conocer todo de él.

- Cuando salgas de aquí… ¿A dónde irás? – Con una tímida mirada le interrogó. – Es solo para saber a dónde te acerco, en que puedo ayudarte. No quiero me mal entiendas-.

- Danna… ¿Eres siempre tan caritativa con desconocidos? -Su rostro era apacible, aunque no revelaba desconfianza ni emotividad-.

- Siempre que he podido he ayudado a las personas. Ya sé que se puede apreciar como algo extraño, vivimos en una sociedad cada vez más egoísta. No pretendo salvar al mundo, pero creo que a cada persona que pueda ayudar, hacer un favor siempre que esté dentro de mis posibilidades… ¿Por qué no hacerlo? – Aunque no adivinaba la intensión oculta tras su pregunta y que era normal su desconfianza, ella se sintió incómoda ante su curiosidad. – ¿Si te preguntas si he venido al Hospital con desconocidos? Si, el mes pasado vine con una señora que fue atropellada y el conductor se marchó dejándola tirada. En el centro hay una chica, Lolita, pues ella padece crisis de asma muy graves y esta semana tuve que traerla dos veces… - Su mirada se oscureció al recordar el miedo que pasó en el trayecto, creyó que no llegaría a tiempo-.

- Lo siento… - En apenas un susurro al ver el dolor en su mirada, le tomó la mano la cual aprovechaba a menudo para acariciar. - Solo sentí curiosidad, es que no es muy normal que una mujer tan joven y hermosa como tú, emplee tanta dedicación a personas necesitadas. Claro, que tampoco abunda las almas sensibles y puras como la tuya.

- No me conoces, no sabes cómo es mi alma.

- Sí que lo sé… Solo hay que verte, mirarte a los ojos. Tienes la mirada más transparente y profunda que jamás haya conocido. Cuando no la enturbias por dolor cuando recordabas a las personas que ayudaste antes. –“O por temor a sentirte desnuda como ahora” pero se lo guardó para sus adentros, no la haría sentir más incómoda de lo que ya estaba resultando aquella extraña situación-.

Danna se levantó muy nerviosa de su silla y le dio la espalda junto a la ventana. Odiaba como dejaba al descubierto toda su intimidad, al sentirse tan gusto con esa persona… sus traidores ojos no eran capaces de guardar nada.

- Danna, contestando a tu pregunta de antes… Iré a mi casa. Si pudieras llevarme te lo agradecería porque mi coche lo dejé en el comedor y tengo que trabajar a primera hora. – Sus palabras captaron su atención, que se giró para mirarle a los ojos. – Voy al centro no por necesidad, sino para prestar atención médica… – Extendió su mano hacia ella. – No nos hemos presentado correctamente... Dr. Samuel Sardá-.

- Danna de La Torre. – Con rostro confuso le estrechó la mano, sintiéndose tonta y sin saber por qué exactamente. Si fue por creerlo desamparado, por sentir algo muy diferente, algo que no había sentido nunca o simplemente por sentirse como una adolescente con las hormonas revueltas cuando la miraba-.


El Alma de la Fiera [Extracto] Martha Ferrás.

(...) Eduard sabía muy bien que a esos niveles los negocios y la vida era todo menos normal, así que le dio preparación de defensa personal y supervivencia a su familia solo que a Samanta la llevo mucho más lejos. Le confió su adiestramiento a Mayuka, un anciano asiático, donde estuvieron 1 año completo en las montañas en el norte de Europa, alejados de toda población. Su sabiduría era inigualable, sus métodos y resultados se mantenían en secreto salvo quién recibía sus enseñanzas.

Todo un año sin día libre sin descanso, donde aprendió a moverse por todo los terrenos siendo tan sutil como la brisa; aprendió que todo lo que se posee es un arma; belleza física, sensualidad, fuerza, inteligencia... todo. Se entrenó para buscar resistencia dentro de la propia fatiga; para encontrar el equilibrio, todo tiene un punto de convergencia y si se encuentra, se triunfa. Observar, analizar y decidir hacia donde girar la balanza, donde atacar y sobre todo, dar siempre un golpe certero, siempre atacar cuando hay un motivo... estas fueron algunas de sus lecciones aprendidas en su adiestramiento allí.

Junto con Mayukka habían dos chicos más Ivan, ruso de unos 25 años, impetuoso, irascible pero con gran corazón, había sido raptado por terroristas, los mismos que mataron a sus padres, aunque él pudo escapar y Chan, japonés de unos 30 años, solitario, excelente estratega y un genio informático, entraba y salía de donde le apeteciera sin dejar rastro; escapó de su casa por los maltratos físicos que sufría, pero se mentía constantemente en problemas por hackear los sistemas del gobierno. Samanta a sus 26 años ya demostraba sus grandes dotes para que todos hiciera su santa voluntad, con extraordinaria sutileza, sus contrincante no lo sospechaban hasta que no era demasiado tarde, su sensualidad y encanto eran gran refuerzo a su inteligencia y suspicacia... pero era la primogénita de una de las familias más importantes del país. Por eso, todos necesitaban adiestramiento especial.


Los cuatro fueron una familia no solo esos meses, algo surgió entre ellos... Tenían algo en común, realmente estaban solos, habían crecido siendo atípicos, no conocieron el calor hogareño de una familia amorosa, la vida más normal de cualquier persona de sus edades, les parecía de ficción. Se respetaban entre ellos, eran enemigos en el campo de adiestramiento, pero se admiraron las cualidades que realmente contaban, valentía, la tenacidad y defender sus elecciones hasta el final, aunque a veces supusiera ir en contra de las reglas. Ivan, Chan y Sam bajaron de las montañas siendo tres cuerpos en una sola alma. Eran en los únicos que se confiaran hasta su propia vida si era necesario. (...)


martes, 21 de julio de 2015

VISTA AL MAR [Extracto] Martha Ferrás.

(...) -Es precioso mi amor… nuestro hogar, nuestro principio… -Le besó con esas ganas contenidas, sintiendo cada latido de sus labios pidiendo más, necesitados de oxígeno se separaron con ojos lascivos, -Te amo-

- Estrenemos nuestro dormitorio, no veo mejor momento para hacerlo.
Y sí que fue bautizada la habitación. Palmo a palmo, beso a beso se reconocieron en la intimidad, sus pieles ardiendo reclamaban tacto, se hicieron presente caricias en penitencias, deseos encarcelados.

Shila como auténtica mujer del siglo XXI segura de lo que quería, se apoderaba del presente como el mayor regalo de la vida. Luciendo un elegante traje americano de falda y chaqueta sobre una camisa de seda marfil, maquillaje sencillo, el cabello recogido en una lisa coleta y calzando unos clásicos tacones se miraba al espejo y sonrió gustándose, admirando el resultado final, sabiéndose triunfadora.

El aroma de café invitaba a saborearlo, se inundaron sus fosas nasales y se dilató su sonrisa al ver a Carlos con dos humeantes tazas hacia ella. Esa embriagadora poción sabía diferente, bien que sí cuando se está enamorado todos los sentidos aprecian diferente.

-Estás muy hermosa esta mañana mi amor –Dejándole un intenso beso que hizo tambalear desde sus rodillas hasta la taza que tenía entre las manos, no era buen momento para un accidente así que se puso firme-

-Harás que se me derrame el café, desee cancelar mi entrevista y provocar llegues tarde a tu oficina. –Levantando una ceja con picardía le recordó cuanto lo deseaba-

-No me importa canceles tu entrevista, ya sabes que aquí no necesitas trabajar. Gano lo suficiente para una vida desahogada para los dos.

-No me repitas eso por favor… no te recordaba tan machista.


- Y no lo soy, solo que no veo porque tenga que compartirte con un trabajo que no necesitas… Hemos estado mucho tiempo separados mi amor y todo el tiempo que estemos juntos me sabrá a poco. (...)


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VISTA AL MAR [Sinopsis] Martha Ferrás.


La historia de Shila y Carlos. 
El amor que se sentían era su religión, por el cruzó mares, empezó de cero. Se enfrentó al mundo por quién amaba, por sus sueños. Pero triste realidad al saber que la lucha no era compartida, el dolor y la desilusión al ver la traición ante sus propios ojos fue un duro golpe.  Su vida quedó como barca a la deriva, pero cada náufrago tiene su estrella polar... les contaré la historia de esta chica, como se perdió y se encontró gracias a su brújula.


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Mariposa Desnuda [Extracto] Martha Ferrás

REINAS EN DOS MUNDOS

(...) -Bueno pasemos a mi despacho para informarles porque está Sebastian aquí. –Una vez quedando solo los tres y acomodándose en sus respectivos asientos. –Hoy Amanda presentará el proyecto PERSPROT y tú Sebastian tendrás los detalles principales del tuyo… Lo que quiero es que se discuta aquí ambos proyectos, se maticen y se ayuden. Sabes que mi opinión sobre ustedes es la mejor pero se les hace imposible ponerse de acuerdo, así que lo harán aquí y ahora.


Ambos se mostraban incómodos y les desagradaba la idea, aunque lo intentaban disimular, les quedaba fatal. Amanda opinaba de Sebastian que era un hombre demasiado recto y exigente hasta con él mismo, todo le resultaba blanco o negro no se detenía a mirar los matices, estaba realmente equivocada. Él se construyó una idea sobre ella más sencilla, la consideraba la princesa donde su opinión valía solo por ese linaje mientras que él se formó de un prestigio ganado por esfuerzo y mucho trabajo. Sebastian tenía la facultad de conocer a un verdadero artista, de saber cuándo tenía un diamante en bruto, de encontrar la diferencia cuando los demás miraban y solo veían carbón. Él visualizaba el trabajo final cuando solo le mostraban un bosquejo.

****
 El local de Maggi era todo menos aburrido. Dentro concurrido y fuera estaban llenas todas las mesas de la terraza. Mía era un espectáculo verla, incansable con su ir y venir, con su carisma y jovialidad.

-Vaya, está al completo esto preciosa. –Un chico rubio, corpulento y con una enorme sonrisa fue a la barra donde Mía servía unas cervezas. Se acercó y se chocaron los puños en forma de saludo.

-Sí, pero esta noche tengo libre. Así que nos vemos si todo sigue en marcha…

-Eso sino te metes en líos… Mira que sacarte de la comisaría me chafaría los planes –Con un tono burlón le guiñó un ojo a Mía quién le escudriñó en gesto de fingido enfado-.

-Hey Alex… Cuídate y no hagas tonterías. Esta noche es importantes y esos imbéciles tienen mal perder-.

-Tranquila nena… cuídate tú que ya sé han mandado gamberros a fastidiarte-.

-Lo tengo controlado… -Se despidieron y ella siguió con su frenético ritmo hasta la hora de salida. (...)


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lunes, 20 de julio de 2015

MARIPOSA DESNUDA [Sinopsis] Martha Ferrás.

Sinopsis:

Dos gemelas son separadas cuando aún eran muy niñas quedando en un orfanato. Unidas por el lazo más fuerte existente, el amor; Amanda es dulce, tímida, noble, crece en la opulencia aprovechando las oportunidades de la vida. Mía es fuerte, indómita, egocéntrica, crece en la pobreza de la que se esfuerza en salir.  Aprenden a seguir sus caminos faltando su otra mitad... pero el propio destino les tiene sorpresas reservadas. Un accidental encuentro es el punto de partida en una batalla interna, empiezan a ver desde diferente perspectiva su vida, amigos, enemigos, confianza y amor. Una historia llena de matices donde prevalece el amor.

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Siempre te Vi. Caos [Extracto]

(...) Un estruendoso ruido acompañado de un temblor de paredes les sorprendió a todos. En cuestión de segundos el caos tomó protagonismo. Los gritos de horror se escucharon a través del fragor. La desesperación de unos, el shock de otro, la puesta en acción de los que tenían mejor reacción arrastrando a los heridos para ponerlos a salvo y dando órdenes precisas para minimizar daños colaterales. El polvo cegando la estancia, las paredes rasgándose como papel, el techo desplomándose paulatinamente, dejando al descubierto bajo la torrencial lluvia a todos los refugiados y voluntarios. Danna y Samuel en zonas opuesta, magullados, sucios y medio aturdidos comenzaron a caminar hacia afuera o un lugar seguro al menos, ayudando a cuanta persona estaba a su paso. La salida estaba bloqueada por una viga y varios trozos de tejado que seguía siendo inestables por su falta de apoyo seguro. Un pesado trozo de escombro a causa de la gravedad, buscó mejor acomodo proyectándose hacía Danna los rápidos reflejos de Samuel evitaron que ocurriera un impacto mortal. La atrajo por la cintura, cayendo lo más lejos posible de allí, Danna cerró muy fuerte los ojos, como si la incapacidad de ver el desastre la mantuviera a salvo. Tenía mucho miedo, estaba temblando entre aquellos fuertes brazos cubiertos de polvo, sangre y suciedad. Su corazón latía, era incapaz de reaccionar… se encontraron allí, frente a frente en medio de aquel caos, Samuel le tomó la barbilla obligándola a descubrir su rostro... y la vio.

- Abre los ojos… mírame. – la dulce voz le transmitió una sensación de paz en medio del caos, se sintió segura y poco a poco fue dejando de temblar. Obedeció y sintió la mirada más penetrante del mundo, el temblor de su miedo fue remplazado por una extraña sensación electrizante que no pudo explicar. - ¿Estás bien? ¿Te has hecho daño?-. (...)


-Martha Ferrás-

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SIEMPRE TE VI [Sinopsis]

Una novela romántica que narra la historia de Danna, una joven que se reinventó a sí misma tras separase de una complicada relación cambiando de ciudad y emprendiendo una nueva vida como la Chef principal de un restaurante que abre con su mejor amiga. Debido a su mala experiencia es reacia a abrir su corazón al amor pero tras el encontronazo que supuso conocer al guapo médico, Danna está pensando en confiar en los sentimientos que él le despierta. Samuel está coladito por Danna y se propone seducirla. Traiciones, malentendidos y cobardía la llevan a tomar malas decisiones. Una casualidad hizo que la persona que jamás pensó le aclarase qué pasó en realidad en el pasado y cómo habían afectado al presente.


El Alma de la Fiera ¿Quién Eres? [Extracto]

(...) Ruth, una rubia exasperante discutía por trivialidades tan incoherentes que Sergey desconectó su mente de aquella sarta de idioteces que estaba escuchando... Fue su prometida durante un año por una estrategia que ideó su tío cuando vivía y a él le daba igual, no creía en el matrimonio nunca se había enamorado, nunca había sentido eso de lo que se jactaban los poetas, hasta que... sus ojos captaron a una diosa, con un áurea de magnetismo que hechizaban, quedó atrapado por aquella mágica visión... sintió un cosquilleo en su estómago, por un momento pensó que era un sueño cuando la estridente voz de Ruth le sacó de su trance... la dejó plantada ahí mismo y salió a por aquella diosa de mirada enigmática, pero ya no estaba, se esfumó como un suspiro.

- ¡Camilo! –Éste estaba recostado al coche aparcado junto a la acera - ¿Has visto a una mujer hermosísima? ¡Salió ahora mismo! -Estaba agitado, nervioso de solo pensar en no volver a verla.

- Sergey, mujeres hermosas es lo que abunda en esta ciudad, - empezaba a bromear cuando la mirada de su jefe le indicó que no era el mejor momento.

- Es alta, muy elegante, extremadamente bella...

- Antes que usted saliera solo vi a Samanta Rossford que...

- ¿Quién es? conozco a Eduard Rossford... ¿Son familia?

- Espera, aquí tengo el periódico de hoy que salía ella, es la primogénita de Eduard. Decía algo de su comienzo en la compañía Rossford ¡Mira aquí está! - Sergey sonrió con satisfacción, no era un sueño, era real y sería suya.

- Por tu expresión es a quien buscabas... Aunque te diré algo amigo mío... esta mujer es tan linda como peligrosa.

Lo que sintió fue tan estremecedor, que no tuvo duda alguna de lo que quería hacer. Nunca se había enamorado, menos creía en el amor a primera vista... no sabía que era lo que pasaba por su interior pero era algo por lo que valía todo averiguarlo. Se acercaría a ella, la conocería, la conquistaría... quería volver a sentir esa sensación tan nueva y fascinante para él. (...)


SINOPSIS:


Samanta Rossford, auténtica belleza con una mente brillante. Era una tigresa en los negocios, teniendo de mentor a su padre... Todo su mundo se vino de cabezas cuando se enamora... un torrente de sucesos le hace replantearse lo que hasta ese momento tenía más que claro... Prioridades.
   Una historia llena de pasión, superación. Una mirada al interior y aprender un poco sobre la naturaleza humana... ¿Puede un amor triunfar, aunque sea genuino, verdadero sino hay confianza? ¿Se puede creer que pisas hielo cuando solo ves llamas?


Sobre mí

 Amo por sobre todas las cosas la vida y la autenticidad... Creo en la capacidad de amar de las personas, aunque se cometan errores, elijo aprender de ellos y dar segundas oportunidades cuando se sienta que se está preparado. Emprendedora y polifacética, adoro los retos. Disfrutar de la paz de la naturaleza, la adrenalina de lo desconocido y el estar con los seres queridos. Sueños sencillos pero mis mayores tesoros... Vivir a plenitud, amar sin ataduras... Solo el ofrecer ese sentimiento que nace en mi interior... 
Martha Ferrás