- Eh Sam, me
olvidé decirte que un chico muy guapo preguntaba por mamá afuera, le pregunté
quién era y me dijo que un amigo tuyo. Por cierto, toma aire antes porque es de
los que anula la respiración -dijo Melissa con picardía-.
Las alarmas
de Sam se dispararon ¿Quién podría ser? ¿Acaso el que provocó el accidente
venía a rematar lo que empezó? Salió de allí con intensión de averiguarlo y
hacerle hablar, cuando lo vio...
- Hola mi
amor... -Con un ramo de rosas de varios colores en sus manos- Acabo de leer la
noticia del accidente de tu madre ¿Cómo está ella?
- Bien,
dentro de lo que cabe… ¿Esas rosas? Mirándolo con una ceja levantada.
- Para ella,
es la convaleciente. - La miró divertido y sacó una rosa roja del centro. - Pero
esta para ti.
- Gracias
por este bonito detalle. En cuanto a la comida de hoy debo cancelarla tengo
que...
Sergey la
silenció con un suave beso - No tienes que explicarme, lo comprendo. Si me
necesitas solo llámame... - Entregándole el ramo a Sam. - Dile que de un amigo,
agradecido porque tu existas Samanta Rossford y que deseo que se recupere
pronto.
- Se lo
diré... -Le besó y vio cómo se alejaba por el pasillo frío y ajetreado entre
médicos y enfermeras de un lado para otro.
Puso las
flores en un jarrón y solo le dijo a su madre que eran de parte de un amigo, se
excusó pidiéndole a Melissa que no dejara a su madre sola hasta que ella o su padre
no llegaran. Mel asintió ajena a la real preocupación que sentía.
Sentada en
el despacho con su padre, frente el uno del otro, Eduard con una vaso de coñac
y Sam uno de agua... Eduard mostraba un rostro más relajado.
- Cuéntame
papá ¿Qué has averiguado?
- Hija esto
no es más que las consecuencias de un negocio que no resultó del todo
provechoso para la otra parte. - Ed se recostó en un mullido sofá. - El pobre
infeliz estaba desesperado no se le ocurrió mejor venganza que hacer daño a mi
familia. Pero ya está controlado.
- ¿Estaba? -
Samanta sabía muy bien lo que podría significar esa palabra conjugada en
pasado- ¿qué le has hecho papá?
- Nada, mi
familia es intocable aunque hayan inconscientes que aún no se han aprendido la
lección. No te preocupes, nadie ha resultado herido... de momento.
La primera vez... un extracto de la novela EL ALMA DE LA FIERA. Espero les guste.
ResponderEliminarMartha Ferrás.