Samuel quedó pasmado cuando la
vio aparecer en la cocina. Su largo y desenfadado pelo, el rubor en sus mejillas
le provocaba unas ganas enormes de besarla, hasta que sus ojos captaron ese
suéter… debió darle otro u otra cosa, le marcaba unos pechos redondos y
voluptuosos, se le marcaban sus pezones, emergió su erección en cuestiones de
segundos, se giró sobre sus pies muy perturbado, no podía pensar. Tomó una
bocanada de aire intentando despejar el mar electrizante que recorría su
cuerpo.
Danna percibió su cambio de
semblante, se preocupó temiendo una consecuencia al golpe y se acercó tomándole
del brazo, con la otra mano le rodeó la cintura para ayudarlo a sentarse. El
desconcierto de Samuel provocó que la mirara a los pechos mientras que ella lo
siguió con la mirada y abrió los ojos desorbitados-
- ¡Oh Dios mío! – con torpeza se
separó, estirando el suéter alejándolo de su cuerpo, y vio su prominente bulto. - ¡Oh Dios mío! –
El torrente sanguíneo se concentró en su cara. - Lo siento mucho, será mejor
que me marche. – Balbuceando y caminando nerviosa por la cocina. Torpe y desorientada
casi cae al suelo de un tras pie-.
- No te marches por favor. Es una
reacción instintiva, poco civilizado… eres una mujer muy hermosa. Te prometo
nunca irrespetarte y esto no volverá a ocurrir.
- Lo siento… lo siento mucho,
mejor me voy. – Danna no huía de él, sino de ella misma. ¿Cómo iba a estar
segura de que no volvería a pasar? Si ella no dejaba de sentir su piel como un
auténtico hervidero, su cercanía alteraba todo su sistema haciendo que su
cuerpo reaccionara de forma primitiva, mojando su ropa interior y endureciendo
sus pezones hasta doler-.
Samuel se regañaba a si mismo por
estropearlo todo a causa de su nulo autocontrol. Desde la adolescencia nunca
más había pasado semejante vergüenza. Lo peor, era que aquella mujer lo
excitaba hasta la locura. Eligió tomarse su tiempo para disfrutarla a plenitud. Lo que le
hacía sentir merecía el sacrificio de controlar la parte de su cuerpo que tenía
voluntad propia, era todo tan nuevo para él...

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